ATLANTA — Uno de cada diez adultos en EEUU cumple con los criterios característicos de la depresión, condición que afecta en mayor proporción a grupos minoritarios, de acuerdo con un estudio de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) divulgado.
El informe, incluido en el Reporte Semanal de Morbosidad y Mortalidad de los CDC, encontró que el 9 por ciento de 235.067 adultos consultados en 45 estados entre 2006 y 2008 sufrían en el momento de esta condición.
“Encontramos índices más altos de depresión entre afroamericanos, hispanos y otras razas, que entre los blancos”, dijo a Efe Lela McKnight-Ely, psicóloga clínica y autora del informe de los CDC.
De acuerdo con el informe, el 4 por ciento de los hispanos y el 4 por ciento de los afroamericanos manifestaron sentirse deprimidos, en comparación con un 3,1 entre los blancos.
La autora señaló además que es común que la depresión muestre síntomas distintos entre algunos grupos minoritarios y que por ello sea más difícil establecer un diagnóstico.
“Encontramos que entre los hispanos y los afroamericanos los síntomas de la depresión puede que no se presenten tanto como tristeza, sino más bien como síntomas fisiológicos como dolor de estómago o dolor de cabeza y eso puede contribuir a tener dificultades en el reconocimiento”, indicó la especialista.
Asimismo, McKnight-Ely señaló que otro de los factores que puede incidir en el diagnóstico de los hispanos y otras minorías es la disparidad que existe con respecto al números de profesionales especializados en salud mental de estas minorías.
“Algunas veces las personas de minorías prefieren recibir ayuda de especialistas de su origen racial o étnico y la escasez o carencia de estos hace a veces más difícil que estas personas busquen ayuda y tratamiento”, afirmó la experta.
Según otro reciente informe de los CDC, entre las barreras que afectan a grupos minoritarios con respecto al acceso a tratamiento de enfermedades mentales se encuentra un escaso dominio del idioma inglés, el estigma ligado a la enfermedad mental, los costos de los servicios y la percepción de los servicios de salud desde la óptica de su propia cultura.
Las mujeres, los jóvenes, los adultos de mediana edad, las personas que no culminaron la escuela secundaria, los desempleados y quienes no tienen seguro médico fueron otros de los grupos con mayores probabilidades de reportar depresión, según el informe.
El reporte encontró además una brecha significativa entre estados en los niveles de incidencia de depresión, con mayores índices en el sureste de Estados Unidos.
“No podemos decir exactamente porqué está pasando esto, pero lo que sabemos es que el sureste de Estados Unidos tiene una mayor concentración de ciertas enfermedades crónicas relacionadas con la depresión, como la obesidad, hipertensión o diabetes”, afirmó McKnight-Ely.
La depresión afecta a más de 13 millones de adultos en Estados Unidos y en muchos casos está asociada a enfermedades crónicas o estilos de vida poco saludables, según el estudio.
La investigación se basó en las respuestas del Cuestionario de 8 Preguntas sobre Salud del Paciente (PHQ-8, por sus siglas en inglés), una herramienta del Sistema de Vigilancia de los Factores de Riesgo Conductuales (BRFSS) que sirve para medir los síntomas de depresión.






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