Cuando los misioneros mormones llegan a México, son bienvenidos con brazos abiertos, cuando los mexicanos llegan a Utah, son despreciados y tratados como criminales.
Esos son los sentimientos expresados por Raúl López-Vargas, vocero de un grupo de ciudadanos mexicanos que piden al Presidente Felipe Calderón que suspenda las visas a los misioneros mormones en México.
Esto no es un ataque a la Iglesia de Jesucristo de Los Santos de los Ultimo Días. En cambio, dice que la Iglesia Mormona necesita tomar una posición sobre el tema de inmigración.
“Nosotros somos respetuosos de todas las religiones y credos”, dijo López-Vargas. “Nosotros sabemos que la gente de la Iglesia Mormona son nuestros amigos”.
El grupo, compuesto de inmigrantes documentados e indocumentados sin afiliación, dicen que han notado que las otras denominaciones religiosas han apoyado y firmado el Utah Compact, un acuerdo y prometer tomar un enfoque civil al tema de inmigración.
La iglesia mormona es la única denominación que no firmó el acuerdo, dice López-Vargas, pero es la entidad religiosa más grande del estado y la mayoría de los legisladores se cuentan como miembros.
La iglesia mormona negó comentar sobre la petición, al contrario refiero al publico a la declaración inicial que publicó después de que salió el Utah Compact.
En su declaración, la iglesia dijo que “considera la declaración del Utah Compact como una propuesta responsable para el reto urgente de la reforma inmigratoria. Es constante con los principios importantes en que creemos”.
El grupo de inmigrantes presentó su solicitud el lunes en una carta al Consulado de México en Salt Lake City que sirve Utah, Idaho y parte de Wyoming. Rocío Valle con el consulado dice que el consulado no tiene comentario sobre el asunto en este momento.
López-Vargas no identificó miembros adicionales del grupo y cuantas personas fueron involucradas en redactar la carta. Dice que el grupo colectó más de 100 firmas a través del fin de semana en apoyo de la carta.
La carta es en respuesta a proyectos de leyes presentadas en la Asamblea Legislativa de Utah este año, incluyendo una ley presentada por el Rep. Stephen Sandstrom, R-Orem, que implementara una ley estilo-Arizona en Utah.
“Somos el objeto de ataque xenofóbico y racista”, dice López-Vargas.
El grupo pide al gobierno mexicano que no emita visas hasta que la iglesia mormona y los oficiales elegidos mormones hagan una conferencia de prensa prometiendo cumplir con el Utah Compact y que los oficiales elegidos no presenten leyes que abusan de los derechos humanos de inmigrantes, sus hijos y familias.
La carta también pide que el estado exija al Congreso del EE.UU. aprobar legislación de inmigración “justa y comprensiva”.
López-Vargas dice que la iglesia mormona tiene la autoridad moral de guiar a los oficiales elegidos que son miembros de esa iglesia.
Saydi Rambal, una inmigrante de Colombia y miembro de la iglesia mormona, dice que hay una necesidad para una reforma inmigratoria justa y humana, pero no cree que la iglesia mormona tiene el poder de influenciar al legislador.
Más importante, dice que no es el lugar de la iglesia de involucrarse en asuntos políticos.
“No sé porque están mezclando dos cosas diferentes”, dice Rambal. “No se porque entran a la religión y la política”.




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